La verdad es que no puedo entender cómo una persona que dice "te amo", de un día para el otro te diga que se confundió con alguien más, alguien con el cual no le pasaba nada, y era solo un "ex".
Es raro el corazón, dicen que tiene inteligencia propia, pero creo que no todos, ya que muchas veces, toman decisiones estúpidas... Claro ejemplo es, cuando una persona, o mejor dicho, "el corazón", elige a alguien que ya lo lastimó y que por diferentes motivos una historia de amor con esta sería muy compleja en vez de elegir, a alguien cuyo corazón solo busca amar, e hizo y haría todo lo posible para que la otra persona sea feliz.
Dicen, también, que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra, y creo que es verdad, porque un gato cuando se sube a una estufa prendida y se quema, no vuelve a subir nunca más cuando está prendida, pero nosotros no, si vemos que está prendida, nos subimos igual, total... "Seguro ya no está prendida".
Pero siguiendo con esto de la inteligencia del corazón, es algo loco decir que un órgano es inteligente, yo creo que no es así, ya que inteligente, es la palabra que aplicamos como adjetivo para algo que toma la decisión correcta en el momento indicado, que sabe lo que es más conveniente y lo que trae más consecuencias positivas.
En fin, creo que no todos los corazones son inteligentes, paso a dar mi justificación hablando del amor:
El amor, como bien sabemos, siempre nos traerá alegrías y tristezas, entonces, yo me pregunto, ¿puede un órgano inteligente caer siempre en la misma trampa y sufrir siempre? la respuesta es sí, lamento afirmar, que siempre que queramos, o amemos (en su defecto) a una persona, vamos a terminar sufriendo, por ende, podríamos afirmar que: cuanto más felices seamos, más nos va a doler; se podría decir que es una regla de proporcionalidad directa: más amor, más felicidad, más tristeza y como consecuente, más dolor.
Entonces, siguiendo con este razonamiento, ¿es el corazón verdaderamente inteligente? la respuesta es sí, ya que muchas veces, cuando vivimos nuestra historia de amor, elegimos a esa persona que para nosotros es correcta, que tiene las cualidades que buscamos o que necesitamos. Pero creo que la verdadera pregunta es:
¿Es el corazón oportuno? definitivamente no, ya que muchas veces, se enamora de la persona menos indicada, quiere más de lo que debería, se hace mala sangre, y termina sufriendo.
Pero... hay que ponerse a pensar un poco más allá, y para eso, voy a usar otro ejemplo: La persona con la cual salimos, nos engaña, sufrimos y después de un tiempo, la olvidamos.
Ahí está el claro ejemplo de que el corazón sí es inteligente, ya que una vez cometido el error (o no, ya que en su momento fuimos felices) aprendió la lección y dejó ir a esa persona que nos lastimó y la olvidó, o por lo menos, dejó de sentir amor por esa persona.
En conclusión, yo creo que tengo un corazón que todavía está haciendo primaria, que le falta aprender muchísimo, pero que tiene un gran potencial para ser inteligente, pero en las matemáticas y en literatura, porque claro está, que en la materia del amor, amor al mío le falta mucho para saber tomar decisiones correctas, en el momento indicado y con las consecuencias más provechosas y productivas, y sobre todo, menos dolorosas.