Hay versos que se me escapan de los bolsillos, hay rimas que flotan en los pasillos y por las noches escucho grillos que no paran de cantar.
Otra vez estoy sobre mis pies queriendo despegar, pero ya no me preocupa porque estoy acostumbrado a soñar.
Dejo de preocuparme y empiezo a disfrutar, que el sol está llamando y mi cama está llorando porque no quiero dormir más.
29.3.10
21.3.10
Todo lo que aprendí sobre la vida me lo enseñó mi pasado y me lo recordó el tiempo y no me lo quita el olvido.
La escuela nunca me enseñó sobre materias como el amor, los amigos, la familia y la religión, nunca me evaluaron en el arte de besar y jamás me calificaron por un amigo ayudar, creo que tengo buena conducta cuando se trata de superar pero me faltan un par de puntos para aprobar en todo lo que tenga que ver con humildad.
No digo que soy raro, solo digo diferente, no me considero un referente del ejemplo que no hay que dar, tampoco soy el buen ejemplo que espera tu mamá, solo soy yo y no creo que nadie me pueda juzgar, ya que cada uno vive su vida y esta es mía nada más, si acepto consejos que no garantizo emplear, pero prometo que cuando hables te voy a escuchar.
Soy el primero si a alguien hay que ayudar, estoy seguro si hay que aconsejar pero no estoy seguro si siempre me toca ganar.
No recomiendo que conmigo se vayan a topar, ya que soy bueno pero también jodido aunque pueda perdonar es imposible que logre olvidar.
A veces vivo deprisa y no siento la brisa y solo siento el viento cuando me caigo de la cornisa, nunca voy a misa y alguna vez he resivido una paliza, pero siempre me levanté.
No creo en las brujas ni en los adivinos, que no me vengan con los cuentos del destino que mi vida la manejo yo, no hay pociones para el amor y nunca es tarde para pedir perdon, creo que la soledad me acompaña porque aquí ya no hay más lugar, así que el resto es otra historia y en otro verso estará.
20.3.10
15.3.10
Un tropezón no es caída.
Es verdad, así dicen.
Creo que no siempre es así, porque muchas veces, cuando venimos corriendo y nos tropezamos, perdemos el equilibrio y es ahí cuando nos caemos, la velocidad con la que veníamos hace que el dolor de la caída sea bastante grande, y las lesiones que se sufren, pueden poner en duda si nos levantamos o no.
Muchas veces hay alguien ahí para reirse de nosotros, simplemente porque le parece gracioso, pero otras, hay alguien ahí para extendernos una mano, ayudar a pararnos otra vez y curar las heridas.
Hay quienes cuando se caen se levantan rápido, sin analizar las condiciones en las que se encuentran, y basta una palabra de aliento para seguir adelante, hay quienes les cuesta más, pero por orgullo o verguenza no avisan que se calleron, se paran rápidamente y siguen adelante, renguendo, o sangrando por las heridas, o quizás con dolor por el fuerte golpe que se pegaron.
Hay que aprender que no hay que andar con prisa, y si andamos con prisa, ponerle toda nuestra atención al camino, y no dividirla en varios caminos, porque es ahí que cuando nos caemos, nos duele.
Creo que hay que esperar a curarse para salir a andar otra vez, y a medida que pasa el tiempo, nos vamos dando cuenta que no hay que ir por la vida a los tumbos y a las corridas, pero quién sabe, uno nunca termina de aprender las lecciones hasta que se da cuenta que podría haber evitado muchas caídas sin tan solo hiciera caso.
Cuando se cae, o ve a alguien caerse, tiende a decir, un tropezón no es caída, y es verdad... pero nunca nadie habla de la caída, ya que lo que nos lastima no es el tropezón, sino la caída.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...
Ya escribí...
-
►
2011
(76)
- ► septiembre (10)
-
▼
2010
(192)
- ► septiembre (4)
-
▼
marzo
(7)
- Hay versos que se me escapan de los bolsillos, hay...
- Mostrame la mágia de tu sonrisa y yo te daré motiv...
- Todo lo que aprendí sobre la vida me lo enseñó mi ...
- "Y me consumo como una vela, No quiero nadie a mi...
- Y por más que te guste pensar que no, yo soy bueno...
- Es una experiencia muy fea ver como nuestros sueño...
- Un tropezón no es caída.
