22.11.09
Dinero.
Anhelo de tantos, posesión de algunos.
Para algunos el dinero es sinónimo de felicidad, para mí, de cosas materiales...
Hoy en día todo el mundo se preocupa por el dinero, por quién tiene más, por quién no tiene, cómo conseguirlo, y cuando ya lo tienen, solo se preocupan en conseguir más.
Muchas veces pasa que alguien juzga por el dinero, y es muy gracioso, ya que creen que tu ropa dice como sos, pero lo único que dice, es donde la comprás y hasta en eso puede fallar, ya que hoy en día lo trucho es cotidiano... Es gracioso que una persona se crea más que la otra solo porque tiene determinado poder adquisitivo, ya que lo que nos hace ser mejores personas no se adquiere a cambio de dinero, sino que se adquiere con las vivencias y las experiencias que puede tener una persona, y aún así no se consiguen, ya que no solo se debe vivir, sino que se deben saber un par de cosas que no incluyen dónde se compra lo último o lo mejor, sino que abarcan cuál valioso es un amigo, la familia, nuestra pareja o nuestra mascota, o saber lo importante que es luchar por algo, lo que es el respeto, el honor, la personalidad y el tener códigos...
Algunos dicen que el dinero no hace la felicidad, la compra hecha, yo solo puedo decir que el dinero compra cosas, pero no compra la felicidad, porque es verdad que el dinero te ayuda en muchos aspectos, que te ayuda a comprarte lo último, lo que más te gusta, y eso te puede hacer feliz, pero creo que no es la única forma de ser feliz, ya que para mí existe una felicidad que va más allá de las posesiones materiales, y es la felicidad que tan solo se consigue con esas cosas que el dinero no compra, ¿cuál es el precio de una sonrisa? ¿de un beso? ¿de un abrazo? ¿de un te amo? no tienen precio, porque son cosas que se sienten, y no se puede comprar un sentimiento.
Es verdad, también, que por más que digamos que no lo necesitamos, no es así, ya que el ser humano necesita del dinero para vivir, pero cabe destacar que no es lo único que se necesita, pero como dije, por más que negemos la necesidad de él y por más que digamos que no nos importa tenerlo, sabemos que no es así, porque existe la codicia y es algo que tienen todos los seres humanos, algunos más, otros menos, pero todos en algún momento desean tener dinero.
Creo que debemos reconocer que más allá de la importancia que le queramos dar al dinero, no hay que olvidarse de darle prioridad a las cosas que el dinero no puede comprar y creo que esas cosas, son las más importantes en nuestra vida, tales como el amor, el afecto, la familia, la salud, los amigos o una simple puesta del sol.
21.11.09
Música.
Creo que no existe una sola definición de esta palabra, ya que si nos ponemos a pensar, la música, tal como la conocemos, no es tan solo un conjunto de notas, melodías, líricas, sino que va más allá, porque nosotros le damos otros significados o porque simplemente puede traer un mensaje, porque el compositor quiere hacernos llegar algo, o porque simplemente se le ocurrió.
Muchas veces, al escuchar una canción se nos vienen recuerdos a la cabeza, nos imaginamos cosas, o simplemente las sentimos y no todos sienten lo mismo, ya que nosotros le damos el significado que queremos a esa canción tan especial, o nosotros tomamos como propias las letras porque parece que fueron escritas para nosotros.
Algunos usan la música para catalogar, es decir, si escuchás tal cosa sos tal, a lo largo del tiempo se fueron creando muchos prejuicios sobre la música porque viene con el ser humano eso de diferenciar. Debo admitir que yo también tengo mis prejuicios sobre la gente que escucha determinada música, pero sé que me equivoco, ya que esas personas escuchan eso porque se sienten identificados, por su pasado y por un montón de cosas que van más allá de una nota o de un compás.
No podemos emitir un juicio hacia alguna persona por lo que escucha, pero sí por lo que hace, aunque si me pongo a pensar, me doy cuenta que tampoco podemos emitir un juicio contra nadie, porque no tenemos el poder, porque al igual que nosotros catalogamos a alguien, también somos catalogados, no nos gusta, por ende, no debemos hacer lo que no nos guste, pero dentro nuestro, tenemos nuestro lado egoísta que dice que solo lo que nosotros escuchamos es válido, que solo lo que nosotros creemos es así, a su vez, sabemos que estamos equivocados, pero es más fuerte que nosotros.
Hay veces que escuchamos música porque estamos aburridos, otras veces por nuestro estado de ánimo, por nuestros gustos, por nuestros pensamientos y por un millón de cosas, por eso me parece algo tan relativo la música que escucha cada uno, porque depende de muchos factores, anímicos, sociales, psicológicos, personales, etc. Ese es otro de los motivos por los cuales la música no es tan superficial, y creo que a algo de esas magnitudes, no se la puede juzgar.
La música en si dice muchas cosas de cada uno, de donde viene, sus costumbres, sus gustos. Creo que prestandole atención a una persona cuando habla de música podremos darnos cuenta de un montón de cosas que quizás con preguntas no, así que dime que escuchas y te diré quién eres, o por lo menos, sabré lo que te gusta o como te sientes.
Es increíble como la música nos transporta hacia otros lugares, nos hace escapar de la realidad de una forma sana, o por lo menos, eso es lo que aparenta, ya que si nos tomamos muy enserio a la música, esta se puede convertir en algo nocivo, ya que muchas veces, uno se deja llevar por el mensaje o por la letra, y va cambiando, poco a poco va cambiando, por eso creo que siempre hay que tener en claro, que la música es tan solo eso, música.
18.11.09
Cansancio.
No sé si a todos les pasa, pero conozco a una gran mayoría que para éstas épocas del año ya están cansados de todo y lo único que quieren es brindar el 31 y empezar un año nuevo.
Hay quienes no piden tanto, y solo quieren que sean las 23:59 para que les falte tan solo un minuto para empezar de nuevo.
Y es más, hay quienes se conforman con dormir un rato para hacer un corte.
El cansancio puede ser físico o mental, a mi me pesa más el mental que el físico, porque durmiendo, recuperamos energías, comiendo, también, pero el cansancio mental va más allá, creo que la única forma de recargar las pilas es desconectándose un rato de la realidad.
Hay una canción que dice: "Voy a desconectarme por un rato y dejar que a mi destino lo maneje la suerte", bueno, yo cuando me desconecto es porque encontré un tiempo en el cual puedo no pensar en nada, ni obligaciones, ni problemas, en nada, solo en lo que hace hace bien, en lo que me da paz.
Creo que tenemos que proponernos un segundo más, y luego otro, y otro, y sí se transformarán en minutos, esos minutos en horas, y esas horas en días, y así va a pasar el tiempo y cuando menos nos dimos cuenta, llegamos a ese año nuevo, ese nuevo día, a ese nuevo cominezo tan esperado.
Reinventarse.
Creo que es una necesidad, renovarse, cambio, constante, nuevo, mejor.
Eso es lo que se me viene a la cabeza con la palabra "Reinventarse".
Y es más, creo que todos en algún momento necesitamos reinventarnos, necesitamos algo que nos renueve, quizás porque estamos sujetos a la monotonía o porque nos vemos inversos en lo cotidiano, hay veces que es bueno romper con la rutina, cambiar un poco, darle oxígeno a la cosa.
Es ahí cuando entra en juego el ingenio, cuando nos ponemos a pensar qué necesitamos, qué podemos hacer para sentirnos con más energía, con más ganas, con más fuerzas.
Así que por qué no?
Hay que animarse a renovarse, a reinventarse, pero ojo, la escencia tiene que ser la misma
.
Malas Rachas.
Todos las tenemos, todos sabemos que son.
Si me preguntan, es cuando no pegamos una, cuando nada nos sale bien.
Hay quienes le atribuyen esta serie de sucesos indeseados a la falta de suerte, o al exceso de la mala suerte, otros que culpan al destino, a un tercero o a ellos mismos.
Yo creo que todo tiene consecuencias, y quizás, lo que hace una persona que ni conocemos repercute en nosotros, porque todo es una cadena, es como cuando tiramos una piedra en el agua, las ondas se van exparciendo y pueden llegar a terminar en la orilla cuando tiramos la piedra en el medio del lago.
No creo que exista alguien que maneje nuestra vida y que haga que pasen cosas malas, pasan porque sí, porque son la consecuencia de una causa, no hay que buscarle más vuelta porque nos metemos en temas tediosos y muchas veces, filosóficos.
Retomando, hay quienes dicen que hacen todo mal y no les sale nada bien, pero vamos! no hay que hecharse la culpa, porque cuando repartimos culpas siempre están mal repartidas, en vez de andar rezongando y protestando por ahí hay que usar esa energía para pensar una solución, ya que cuando las cosas pasan ya son pasado y cuando nos damos cuenta, muchas veces ya pasó.
Siempre hay que acordarse que por más negativo, todo tiene algo positivo y por más oscuro que esté todo, siempre hay claridad, en algún lado, solo hay que saber buscar.
14.11.09
Energía.
Podemos hablar de la palabra energía como un concepto químico, físico o espiritual.
Por ejemplo, las pilas, poseen cierto tipo de energía, un auto a control remoto necesita la energía que le brindan las pilas.
Pero qué pasa si digo que:
El cariño posee energía, y nosotros necesitamos de la energía que produce el cariño.
Otro suponer:
Las ondas positivas nos brindan energía positiva, la cual hace que tengamos una mentalidad positiva, por ende, existen más probabilidades de que las cosas nos salgan bien.
Ahora, la pregunta sería de dónde sacamos esa energía, ya que con los alimentos obtenemos energía para todas las funciones que se lleven a cabo en nuestro cuerpo, pero las funciones que tienen que ver con el ánimo, las ganas, la confianza y demás, ¿de dónde las sacamos? Me atrevo a decir que esa energía la podemos sacar de las cosas más insignificantes a simple vista, por ejemplo, tirarse abajo del sol mientras escuchamos música, es algo insignificante, pero nos dará energía y ni hablar del amor, una fuente inagotable de energía.
Así que ánimo, cuanta menos energía y ganas, más amor, más cosas simples, más besos y sobre todo, más buena onda.
Dudas.
Comúnmente aparecen cuando a un ser humano se le presentan diferentes alternativas.
A lo que voy es que, cuando no sabemos que elegir, dudamos, cuando en un examen no sabemos qué responder, dudamos, cuando no sabemos qué pasa, dudamos.
Entonces, podríamos decir que cada vez que la realidad nos haga una jugada de engaño, ya sea porque nos confundimos o porque nos despista, dudamos.
Entonces, las dudas, no son más que un montón de sensaciones como el miedo al resultado, la falta de confianza y etcétera... Acaso nosotros mismos no podemos hacer que las dudas se disipen y podamos pensar y actuar claramente.
Creo que sí, porque según el grado de convencimiento por las cosas que tengamos, serán la cantidad de dudas, cuanto más seguros, menos dudas... Proporcionalmente perfecto.
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