Seré sutil y aprenderé a ser vil, me volveré más inteligente y escuchare menos a la gente.
Apostaré para volverme más sabio, no siempre ganaré pero sabré cuando me toque perder.
Escribiré mi destino y me crearé nuevos caminos, seguiré sin visitar adivinos pero quizás empiece a probar los vinos.
Seré rápido como el tiempo que sabe correr tan lento y hasta llega a detenerse, este señor sabrá que ponerse, no hay nada que me quede mejor que mi sonrisa, así que la tristeza correrá con prisa, se la llevará la próxima brisa.
Apostaré mis recuerdos, no siempre podré ganar pero sabré cuando me toque perder, es allí cuando me toque olvidar.
Escribiré mil y una historias y me crearé mil aventuras, seguiré sin visitar brujas pero quizás empiece a escribir en hojas.
Seré brillante como una sonrisa y saldré a bailar, ya no tengo miedo de pisar a la tristeza, me quitaré la pereza y aprenderé a bailar vals.