22.1.11

Lo peor del amor cuando termina es que siempre queda un poco de él,
lo peor de los besos querida mía, es que generan adicción;
lo peor de las desiluciones mi vida, es que lastiman al corazón.


¿Son estos los versos más tristes de esta noche?

Y también puedo escribir los versos más tristes esta noche, y no es por orgullo o derroche; no es por presumido ni por aflijido, pueden decir que es de resentido; pero yo digo, que es por lo que he sufrido.
Y por haber sufrido ayer, hoy pude haber crecido, por haber llorado ayer, hoy hay algo nuevo florecido.
Puedo escribir, tal vez, que el viento busca mis oídos para llevar tu voz, o que tu voz es tan muda como un grano de arroz; ¿qué tendrá de tierno una esquina? si aquél farol no ilumina un beso, y el taxi sigue de largo porque no hay despedida.
Puedo llorar, tal vez, y secar mis lágrimas después, pero mis labios no saben igual, hoy solo saben a sal, aquél día, a despedida, es que ese momento fue el de tu partida.
Y ya no la amo, mucho menos la reclamo, y siendo sincero no sé si amé, solo sé que sí lloré; y no es que la extrañe, pero no siento que cuando estoy con otra la engañe.
Y seguiré escribiendo versos tristes esta noche porque no tengo coche y no me puedo ir a pasear, no puedo ir a negociar amor a una esquina, y no es porque no tenga auto, sino porque tengo respeto al amor, aquél que tantas veces me ganó; hoy barajo de nuevo y empiezo de abajo, canto truco, full y escalera, vaya uno a saber qué es lo que me espera.
A todas mis rachas de salir las cortó el amor, la noche, las mujeres, el sexo y el alcohol, alguna vez compañeros de una vida sin control hoy son solo recuerdos de una resaca que no llegó, al igual que no llegó tu mensaje, aquél que decía que lo hiciste por coraje, que volverás a buscar algo de equipaje, me meterás en tu valija y seguiremos de viaje.
Le daré un tequila a mis ojos así ven doble las cosas buenas que hoy veo, es que a veces no lo creo y necesito un poco más, necesito multiplicar porque la vida empezó a restar, ya no hay más besos, ya no hay ganas de amar.
Puedo escribir, tal vez, mientras pienso, tan solo para escuchar lo que calla un lamento, tan solo para escuchar aquellos pensamientos que deriban de sentimientos; sentimientos que ya no están, que estuvieron, pero que nunca volverán.
Entonces, ¿qué dices? ¿son lo suficientemente tristes mis versos para ser los más hermosos que hayas leído esta noche? o ¿debo cerrar con un broche y agregarle más grises? qué tal si escribo que el color perdió sus matices, que no puedo hacer sonreír a mi corazón porque no tiene dientes, o quizás deba pensar, que no escribí los versos más tristes esta noche y fueron solo más palabras que el viento llevó, ¿serán como aquellas frases que decías cuando el amor brotó? ¿será que ya no hay poesías y que alguien mi corazón rompió?
Y magicamente, de la noche a la mañana, todo estará bien...
¿Pruebas que me hace la vida? No tengo más ganas de estudiar, quiero recibirme y terminar.
¿Piedras que te ponen en el camino? Avisenle a quién las pone que voy a averiguar dónde vive y lo voy a cag@ar a piedrazos...
¿Mal que por bien no venga? Si se hace rogar tanto, que se quede donde está.
¿Después de la tormenta siempre llega la calma? Si la tormenta está mucho tiempo, el desierto es tranquilo.

Lo más lindo de caer, es la reconfortable sensación, de que más abajo no podemos ir; al menos eso, sirve como consuelo...
Basta de derramar sal sobre la carne, no es por hipertensión, es porque arde.
Las heridas abiertas se deben cerrar, es absurdo volverse a lastimar.
Pero no, no podemos, tenemos esa debilidad, poseemos esa habilidad para causarnos dolor; por más que no nos lastimemos, todo va perdiendo el color.

Lo que duele no es el cuerpo, sino el corazón.
¿Cómo ponerle una sonrisa a algo que no tiene dientes?

19.1.11

El tiempo no para, yo seré como el tiempo, no me detendré...
Nos podemos encontrar en otra vida, cuando no sea tan bueno, y vos tan mala.
Quizás en otra vida las cosas sean diferentes, quizás seas una más entre tanta gente.
Seguramente, no me reconocerás, ni yo a tí, y qué importa, prefiero olvidarme de lo que viví y romper esa promesa que me hiciste hacer, no tiene sentido, ya no confío en tí.
Y no creas que estoy resentido, tampoco estoy arrepentido, solo estoy feliz, ya no tengo ningún desliz, no más mensajes, no mas cartas; no más de mí, no más de tí.
Nos podemos encontrar en aquella esquina, que va a ser como cualquier esquina, nada especial, me pondré mi traje espacial y comenzaré a volar, seguiré mi camino, no me detendré a mirar; es que, sabes, estoy mejor así, convivo con un yo más tranquilo, y suelo sacar a relucir mi sonrisa, ya no tengo tanta prisa y puedo detenerme a sentir la brisa.
Y estoy solo, no me junté con mi pasado; yo no beso lo que me deja atrapado, viviré libre sin ser encarcelado...
¿Una escoba dicen? sirve, es buena, y puedes usarla para volar, o para barrer lo que quedó de mí, me da igual; solo quiero hacerte acordar, que no podrás olvidar mis besos y mi forma de amar, sabes bien como son las cosas, sabes que por más que no era todo rosa, nunca nadie te escribirá en prosa; podrás borrar mis fotos pero no tus recuerdos, podrás no hablar conmigo pero nunca olvidarás mi voz, y me lo dijo un amigo, no podrá y va a ser tarde cuando se de cuenta; en algún momento tendrás que pagar la renta, de mi corazón que hoy está en venta.
Lo venderé en outlet, las cosas dañadas no valen lo mismo que lo usado, algo nuevo está mejor catalogado; venderé un pedacito a cada dama, pero guardaré uno para tí, solo para hacerte saber que no olvido lo que por ti sufrí, y es que no me molesta ya que ahora aprendí, que por más que vistas a la mona de ceda, mona queda al fin.
Gracias por todo lo que aprendí, no sé como pude creerte, no eres buena actriz.
Podemos vernos en otra vida, donde no serás quién eras ni yo quien fuí, donde no te querré ni un cuarto de alquiler, donde no serás importante como lo solías ser.

Me olvidé de contarte, empecé una nueva vida, otra vida, otro yo.

17.1.11

11.1.11

Dit kom van die hart en dit kom van die brein

Una parte viene del corazón, y la otra del cerebro.
Mik vir die sterre, dan val jy op die wolke...


If your goal in life seems "impossible", you will still achieve more in life, rather than having an average goal.  

Hug me.

Es tan simple como cruzar los brazos alrededor de mi persona, apretar, no muy fuerte ni muy despacio, por favor que dure más de 20 segundos, no hace falta balancearse; tu mano podrá acariciar mi espalda y eso dará una sensación cálida de afecto y al abrazarme, sentiré contención, y liberaré un poco, solo un poco de aire para demostrar mi alivio.

 No tenés una idea como necesito uno de esos, si alguien sabe de alguna persona que de buenos abrazos, que me avise, ando con ganas y ando necesitando.

10.1.11

¿Perdedor?

Caer es mucho más fácil que levantarse.
Tomar el camino hacia la derrota es mucho más fácil que tomar el camino a la victoria, pero la diversión no es la misma.
¿Qué sería de una vida perfecta? Monotonía, estaríamos inversos en monotonía, en una rutina diaria de sonrisas, en una perfección plástica.
Simplemente, debemos apreciar los desafíos como tales, y no sufrirlos, sino buscar la forma de superarlos correctamente, de llegar al éxito.
La angustia, la frustración y la depresión llegan con la derrota, pero la victoria también, que irónico y ambiguo, pero la realidad es que de la derrota más aplastante podemos rescatar algo positivo, una enseñanza, algo... y eso, ya es una victoria.
Aprender a ser un gandor es fácil, y acostumbrarse a la victoria aún más, pero el desafío está en ser un perdedor y salir victorioso, siempre.

"La batalla más difícil de ganar, es aquella que se cree perdida sin siquiera haber sido librada."

"Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo."
- Buda

"Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa."
- Mahatma Gandhi

"Combatirse a si mismo es la guerra más difícil, vencerse a si mismo es la victoria más bella."
- Friedrich Von Logau

7.1.11

Comparación.

Creo que la culpa de que yo compare todo constantemente, son las profesoras y maestras que durante toda mi vida escolar, hicieron que compare hechos, fórmulas, discursos y demás; aquellos trabajos en los que tenía que realizar un cuadro sinóptico marcaron mi vida. Algo extremista ¿no? Es verdad, la culpa no la tiene el colegio, a pesar que desde chicos nos enseñan a comparar, pero si mal no lo recuerdo, la mayoría de las veces, comparábamos cosas del pasado, y no necesariamente comparábamos para tomar una decisión, sino, para saber más acerca de algo, o aprender a diferenciar y así, lograr identificar qué es lo más conveniente tanto para nosotros como para el resto.

En fin, podría empezar a escribir de cómo veo yo a las comparaciones, y a diferencia de la mayoría de las personas adultas, no creo que sean odiosas.
Creo que cuando decimos que una comparación es odiosa, es cuando estamos comparando a dos personas, y esto me hace pensar; muchas veces comparamos porque no estamos seguros de "con quién quedarnos", porque por más que estemos con alguien, si la comparamos es porque dudamos, o no, quién sabe. Lo que sí sé, es que está mal comparar personas, claro está, que si es para un trabajo o una función específica sí, es perfecto comparar, ya que siempre nos será más provechoso "tener" a la persona con más aptitudes y mayor actitud para realizar "x" trabajo o actividad. Pero cuando volcamos este concepto al concepto del amor, es ahí cuando surge la contradicción, claro... Es ahí cuando no está bien comparar, ya que uno está con una persona porque sí, porque le gusta así, porque la aprecia y porque le tiene cariño, no porque tiene "x" cosa que "z" no. Mi error, muchas veces fue ese, comparar a "mi chica", con otras chicas, solo porque a mí me gustaban otras cualidades, características o lo que sea, y hoy estoy empezando a entender que no tiene por qué ser así, que uno solo compara si se lo piden o si tiene que tomar una decisión, creo que nunca ví a un corazón comparando, siempre fue la cabeza la que comparó, y no siempre hay que hacerle caso a la cabeza, hay que aprender a escuchar al corazón.
Pero sacándo esto del ámbito amoroso, creo que tampoco debemos compararnos a nosotros mismos con el resto, sino que debemos comprarnos a nosotros mismos con nosotros mismos... La pregunta surgirá y será algo como: ¿Cómo hago para saber si encajo en "x" puesto/lugar/función si no sé si soy mejor o peor que el que estaba? Es verdad, creo que si no tenemos un punto de referencia no sabemos a donde queremos llegar, o por dónde está, mejor dicho, el lugar a donde queremos llegar, claro está que, para saber hacia dónde vamos y quién estuvo ahí, tenemos que saber algo al respecto, pero hay que tener siempre en mente, que una cosa es tener en cuenta, y otra, vivir pendiente.
Deberíamos, entonces... Tener en cuenta al resto, como para tener una referencia, pero tendríamos que vivir pendientes de nosotros mismos -y hasta ahí-, ya que perderemos más tiempo comparándonos con el resto que pensando en qué podemos mejorar, es mucho más fácil ver la paja en el ojo ageno a pesar de tener un trigal en el propio, pero está bueno hacer una autocrítica, y cabe destacar, que autocrítica no significa ver solo nuestros defectos, ya que como todo ser humanos, tenemos pros y contras. Lograr un buen análisis objetivo de nosotros mismos, nos permitirá saber qué tenemos que mejorar, ya que no hay mejor meta ni satisfacción más grande, que crecer y mejorar. Aprendí, con ayuda de diferentes personas, que es mejor esforzárse y ver cómo eramos, y cómoq ueremos ser, y hacer todo lo posible para llegar a nuestra meta, que estar viendo por dónde va el otro, porque mientras vemos al otro, no le prestamos atención a nustro camino, y muchas veces, hay obstáculos... podríamos chocar con ellos.


"¿Qué quiero ser de grande? Mejor que cuando era chico..."

Descansar.

Empezó el verano, y con él las tan anciadas vacaciones.
Muchos aprovechan esta víspera para irse a la costa, comer y tomar en exceso, ir a bailar y demás actividades.
Yo aprovecho esta época para descansar.
Si buscamos el verbo "Descansar" en el diccionario de la R.A.E. encontraremos las siguientes deficiones: 

descansar.

(De des- y cansar).
1. tr. Aliviar a alguien en el trabajo, ayudarle en él.
2. intr. Cesar en el trabajo, reparar las fuerzas con la quietud.
3. intr. Tener algún alivio en las preocupaciones.
4. intr. Desahogarse, tener alivio o consuelo comunicando a un amigo o a una persona de confianza los males o penalidades.
5. intr. Reposar, dormir. El enfermo ha descansado dos horas.
6. intr. Dicho de una persona: Estar tranquila y sin cuidado en la confianza de los oficios o el favor de alguien.
7. intr. Dicho de una cosa: Estar asentada o apoyada sobre otra. El brazo descansaba sobre la almohada. U. t. c. tr.
8. intr. Dicho de una tierra de labor: Estar sin cultivo uno o más años.
9. intr. reposar (estar enterrado).




Ahora, si me preguntan a mí, tengo un significado especial para esta palabra.
Descansar, para mí es sinónimo de desconectarme, ya que después de un año de vida, es necesario descanzar de todas aquellas cosas que vivimos, ya sean buenas o malas, todos los esfuerzos realizados utilizaron energía, y no siempre tuvimos una reserva infinita de energía, por ende, es algo que se va consumiendo a medida que pasa el tiempo y los hechos.
Creo que para descansar necesitamos algo que es básico, la tranquilidad.
También llamada Paz, la tranquilidad es la encargada de hacernos creer que todos los problemas, discuciones, eventos desafortunados y demás hechos negativos, pasaron, ya fueron solucionados o no nos aquejan es ese instante.
Pero la gran pregunta es: ¿Dónde conseguimos tranquilidad?
Es acá cuando todos creen que para estar tranquilos tenemos que irnos a la costa, a las montañas, o a algún lugar donde no haya otras personas, y sí, puede que tengan razón, ya que la tranquilidad, se podría definir como un estado en el cual nuestros sentidos no son alterados, pero nuestros sentidos responden a diferentes estímulos, por ende, siempre va a existir algo que los altere y es muy difícil -y me atrevo a decir que casi imposible- que nos podamos aislar de todos los agentes externos que irrumpan con nuestra tranquilidad; acabo de decir la palabra mágica, externos, usé esta palabra porque muchas veces lo que irrumpe en nustro estado es algo de afuera, un factor exterior, ya sea ambiental o artificial, la voz de alguien, el ruido de un auto, etc.
Creo que la mejor tranquilidad, es la que podemos conseguir en nuestro interior... Para mí no es necesario irse lejos ni aislarse para estar tranquilo, uno puede estar tranquilo en su casa, en un shopping y hasta en un boliche si es que dentro nuestro no hay guerra, ¿qué quiero decir con esto? Que la tranquilidad no es silencio, la tranquilidad es la falta de conflictos internos.
¿Cómo solucionamos esos conflictos? Ignorándolos, acostumbrándonos, adaptándonos o solucionándolos. No hay otra forma, o por lo menos a mí no me ocurre, creo que para conseguir tranquilidad interior y exterior, tendremos que saber convivir con ese estímulo externo o interno, y de no ser así, tendremos que aprender a ignorarlo, porque créanme, no me pasa muy seguido, pero ultimamente estoy encontrando más tranquilidad tanto interior como exterior, y puedo afirmar, que no hay sensación más bonita que la de la que sentimos cuando estamos en paz...
 
Yo logro descansar desconectándome de todo, sin ponerme en stand-by.



¿A o B?

Desde chicos nos enseñaron que no se puede tener todo en la vida, y a medida que pasaba el tiempo, nos dabamos cuenta de que era así; de que la vida es una toma de decisiones constantes.
Desde que nos despertamos elegimos seguir durmiendo o que empiece nuestro día, creo que ya nos podemos ir dando cuenta de la cantidad de decisiones que tomamos en un día.
Pensar que, una de esas decisiones que tomamos, nos pueden marcar para siempre, un negocio, una accion, una palabra que elegimos decir puede cambiar todo. Claro está, que para apoyar esta teoría debemos creer que el destino no existe y que la vida es causa y efecto, ya que, si hacemos x cosa, vamos a tener x cosa a cambio, y no que x escribió cómo iba a ser nuestra vida, qué nos iba a tocar, qué nos iban a quitar, etc.
Hay dos formas de tomar una decisión, fría y de forma calculada, o en caliente e irracionalmente (claro está que irracionalmente es en su forma literal, es decir, sin usar la razón); esto quiere decir que hay dos campanas que escuchar, la de nuestro corazón (o instintos) y la de nuestra cabeza (la razón), creo que para las diferentes magnitudes de las consecuencias y causas de la toma de decisiones, debemos usar una u otra, pero creo que la mejor forma de tomar una decisión es combinar ambas dos en su justa medida.
Una vez me dijeron que un buen líder es aquél que toma decisiones correctas, en el momento indicado y preciso, que sabe desarrollar su accionar frente a "x" estímulo en función al resto de su grupo. Así que me voy a quedar con eso para toda la vida y les dejo unas palabras al respecto:

"Uno es el líder de su vida, por ende, las decisiones que tomemos, deben ser correctas; las tenemos que tomar en el momento más indicado y peciso, así podremos desarrollar un correcto accionar frente al estímulo en función a nosotros mismos y las personas que nos rodean. Está en nosotros ser un buen o un mal líder... Si somos buenos, sabemos que hacer, y si somos malos, lo único que nos queda, es volver a intentar, pero nunca hay que olvidarse que tenemos tantos intentos como fuerza de voluntad tengamos y que, nunca es tarde para elegir la opción correcta..."

Soledad.

El otro día leí algo que decía que la mejor soledad es la que podemos revertir, y si no lo leí, lo acabo de inventar.
Sería algo así como, alejarnos, pero siempre tener un lugar al cuál acercarse, una persona para abrazar, alguien con quien reír; en fin, es poder irse por un tiempo para después volver...
Empecé a disfrutar de este concepto, hay veces que quiero alejarme, y otras que no quiero despegarme, es increíble, cómo cambia el ánimo de una persona dependiendo de su compañía; o es posible decir que estando solos estamos alegres, hiperactivos, sonrientes y demás, creo que no, generalmente, o por lo menos a mi me pasa de que cuando estoy solo estoy tranquilo, de ánimo calmo, con una expresión neutra en mi rostro.
¿Saben? Es bueno estar solo a veces, para pensar, distendernos, relajarnos, y quizás, conectarnos con nosotros mismos, o desconectarnos del resto, como más les guste...
Igual, no hay que aclarar -creo- que no es bueno abusar de la soledad, podemos volvernos locos, o muy tristes; una vez que llega, es difícil que se vaya por sí mismo, y si nos quedamos sentados esperando que alguien venga por nosotros, podemos pasar un tiempo en soledad, y si no queremos, hay que levantarse y andar, salir a buscar a esa persona que va a hacer que dejemos de estar solos, o mejor dicho, en compañía de la soledad.
Poniendo este concepto en el tema del amor, sería algo así como "Soltero pero no Solo", gran frase... Por si no se entiende, quiere decir que tenemos con quien; con quien reirnos, a quien besar y a quien darle nuestro cariño, pero que no hay ningún lazo fuerte entre nosotros, o mejor dicho, ninguna relación formal, eso es lo que nos transforma en solteros, y esa persona, hace que no estemos solos.
 En conclusión, un poco de tiempo para nosotros nunca está de más, pero siempre y cuando podamos parar ese tiempo e irnos con alguien más, un amigo, un amor, la familia, hasta el perro, da igual, lo importante, es no estar solo mucho tiempo.

"Realmente, no estoy tan solo..."

Olvidemos lo que nos hace daño.

Dos monjes iban caminando por el campo al atardecer. Mientras
caminaba, oraban y reflexionaban. Un poco antes de acercarse a un
río que tenían que cruzar, el cual no tenía puente para hacerlo, se
les acercó una mujer de baja estatura, pidiéndoles que le ayudaran a
cruzar el río. Uno de ellos inmediatamente dijo que sí, mientras el
otro lo veía con mirada de desaprobación. El que se apuntó para
ayudar a la pequeña mujer la subío en sus hombros y terminado el río
la bajó de sus hombros, la mujer quedó muy agradecida con ese
monje. Los monjes siguieron su camino y el que no aprobó la
decisión empezó a reclamarle al monje que ayudó a la mujer a cruzar
el río acerca de su comportamiento: ¿Por qué subiste a esa mujer a
tus hombros?, ¿no sabes que en el convento nos tienen prohibido
mantener contacto con mujeres?. El monje que había ayudado a la
mujer no respondía a las preguntas de su compañero.
Siguieron su camino y el monje insistía en sus preguntas, a lo que
el otro monje no respondía. Poco antes de llegar al convento, el
monje le volvió a cuestionar acerca de lo que había hecho y por fin
el monje respondió: "Hace más de cuatro horas que esta mujer ya no
está cerca de mi cabeza, pero sigue en la tuya. ¿Qué ganas con
hacerte daño al tener en tu mente cosas del pasado?, ¿qué ganas con
tener en tu mente cosas que a ti no te afectan?".
Tenemos en nuestra mente acontecimiento o hechos que ya pasaron, que
no nos gustaron y que nos siguen haciendo daño, cuando lo mejor es,
si no podemos borrarlos totalmente de nuestra memoria, al menos
hacerlos a un lado o recordarlos como un hecho del cual podemos
aprender.

Paulo Coelho.

Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...

Ya escribí...

Gente que lee...