Es increíble como a veces uno se conforma con tan poco, y no hay que estar loco para darse cuenta que hablo de tus sonrisas, esas que para mi son como brisas que renuevan el aire una vez más y me sirven de recuerdo para cuando no estás.
También es increíble como en tan poco tiempo te volviste importante, le diste un rumbo nuevo a este caminante el cuál está direccionado para llegar a vos, ya sea a nado o volando, corriendo o riendo. Yo tampoco entiendo lo que quice decir, solo sé que me gustaría llegar a tí.
Y es curioso que a veces me sienta tan mimoso y con tantas ganas de cariño, hacés que me ponga como un niño cuando sólo era alguien que a cualquier señorita le hacía un guiño y le regalaba una sonrisa de esas que te compran con prisa pero son todas iguales, siento que con vos son naturales porque con vos me olvido de todos los males.
Más curioso es no saber si es o no es amor, la idea ya no me da pavor y sé que el tiempo cumplirá su labor y lo dirá cada día, cada segundo cuando me enseñes un poco más de ese mundo del cuál partí un día y nunca más viví - el mundo del amor - tan peligroso y asombroso como un corazón, que sufre sin razón y quiere por millón. Creo que tienes la capacidad, de hacer que todo eso me interese de verdad, y no es que ahora no me interesa, pero algo de tristeza todavía queda en mí y está acompañada del miedo y la soledad que nunca vi partir.
¿Sabes? No solo cumplí años, sino que también recibí regaños pero gracias a ti estoy curando un par de daños que no curó el mejor remedio ni mil enfermeras al asedio, y creo que es porque hay cariño de por medio.
Quizás nos equivoquemos y no tengamos razón, quizás dure solo un momento y sea largo el lamento, pero de algo no me arrepiento, de hoy no tener tantas dudas ni de bocas muchas mudas; solo quiero una y es la tuya, la que deja que tu corazón fluya en palabras, la que hace que las puertas de mi corazón paso a paso te abras.