1.11.10

ésta no es una canción tan solo una declaración...

Dulce niña si te vas de aquí te voy a extrañar, aquellas mañanas que despertábamos solos en aquél lugar.
Cuando nos revolcábamos en mi cama sin pensar que el tiempo seguía pasando y solos nos íbamos quedando.
Varías noches dormimos y siempre hemos despertado, será que ya me había alertado pero nunca escuché el llamado.
Y este no es un discurso preparado como puedes ver, es mi sentimiento en su más puro estado, mal tratado y algo gastado, pero aún sigue ahí, no espera que vuelvas por mí.
Sigues aquí, no te has ido y poco a poco me siento perdido sin tí, es como que no me encuentro ni me concentro, las cosas están difíciles aquí.
Me despierto y no es lo mismo, a veces siento que caigo en un abismo y siento un sismo que derrumba otra vez, y tu rumba ya no suena, ya se fue ese tren.
Tus besos amargos se han vuelto dulces porque no son de tu boca, hoy te llamo loca porque querer volver, me sigues persiguiendo y no puedes entender, que no estoy contigo y no te quiero ver, se que es difícil perder, pero hoy me has perdido y no hay nada que hacer.
Y éstas no son tonterías, y mientras yo escribía tu me perdías, mientras a ella la veía, tu te perdías en otro lugar, te fuiste alejando y hoy no sabes como llegar, a nuestro lugar de encuentro, a nuestro hogar.
Mi cama ya no tiene tu forma y mis zapatos no tiene tu horma, ya no siento tu olor y nuestro arco iris perdió su color, aunque no haya mucha metáfora, ésta no es una canción tan solo una declaración de lo que hoy soy, un hombre libre que no esta atado a ti, un corazón maltratado que por más que esté lastimado va a continuar; un director de cine que dice que esta película acaba de empezar, un actor que ya no quiere actuar, alguien que hoy quiere amar.
 Otra vez te escribo y no sé cuántas van... Solo sé que te escribiré por siempre porque tarde o temprano siempre volveré, a aquel encuentro prohibido donde nos supimos conocer.
Pero no creas que eres importante, porque hoy me visto elegante y voy a salir, me puse mi pijama planchado y tengo pensado irme a dormir tapado; no para soñar con un caballo alado, sino para soñar que estoy a su lado... Y que el tiempo diga si estoy o no equivocado, pero hoy, quiero estar a su lado.
Por eso te digo hasta luego, soledad, estaba pensando como decirte la verdad, pero prefiero darle un beso a ella y humillarte una vez más.

Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...

Ya escribí...

Gente que lee...