23.2.12

Tener alguien para hablar.
Tengo que entender que no existe la perfección, por lo menos no humana.
Estoy tan cerca de lograr lo que quiero, tan lejos de mis anhelos...
Derepente me creo diferente y por momentos uno más entre la gente, tiro mis animos en parapente y pongo actitud picante, quizás miento y camino campante, quizás, no perdí mi estandarte.
Quiero hacer arte, quiero hacer historia; quiero sentir la gloria. ¿Será que me pongo freno para poder disfrutar o estoy limitándome porque tengo miedo a fracasar?
Pobre niño adulto que tuvo que crecer, ya no sabe que hacer pero quiere poder, analiza, piensa y revisa, otra vez vuelve a creer.
Ya no cree pero yo quiero ver, qué hay detrás del telón, si vale la pena pelear.
Siempre hay tiempo para pelearla otro round!

21.2.12

Se nota el paso del tiempo.
Pero se nota porque en el medio pasaron cosas, cambios, aciertos y errores.
El correr del tiempo es una cuenta regresiva, pasa, lento, rápido pero pasa. Depende de nosotros movernos o quedarnos quietos, fingiendo que somos eternos, que el tiempo no pasa para nosotros.
Algunos deciden perderlo, otros regalarlo y algunos invertirlo, yo de vez en cuando, lo desperdicio.
Pero hoy quiero hacer que sea más productivo, hacer que rinda y que todo sea lento, 'a su tiempo'. Voy a tener que aprender a ser más paciente y menos vago, porfiado y confiado, en fin; voy a empezar a moverme.
Se viene mi próxima jugada!

La noche

Para mí la noche tiene una mística especial, es como si todo se conectara y estuviera en armonía, sin ruidos ni movimientos.
Pero también es reina de desvelos, aventuras y excesos. Hay un mundo allá afuera, de noche, late, siente, vive. No descansa, no duerme, nunca frena la noche, siempre estará oscuro en algún lugar.
En las noches escribo, pienso, duermo. Siento que soy yo y el mundo, vacío, desierto, pero vivo, me resulta práctico. Puedo pensar tranquilo, sin preocuparme mucho y con una capacidad de concentración increíble, me gusta estar despierto de noche.
De noche, el mundo me obliga a frenar y hacer un parate!

10.2.12

Recien salgo del subte, hoy me paso algo que no suelo ver.
Un chico de no más de 30 años, pidiendo. Claro que dicho asi suena algo común, que por desgracia pasa todos los días... Pero esta vez fue diferente, ya que, no suelo darles dinero, debo admitir que soy un tanto desconfiado, la mayoría los usa para comprar drogas o alcohol; pero él no, o por lo menos el no parecía. Su discurso fue una mezcla entre moral y superación con algo de tristeza y agradecimiento. No acuso ninguna enfermedad, ni discapacidad ni hijos ambrientos, solo él y dos necesidades básicas; una cama y una ducha. No pidió comida, ni dinero, solo ayuda; un trabajo, un refugio, unas palabras o una sonrisa.
Estoy acostumbrado a que me pidan dinero, no porque tenga mucho, sino porque hay mucha pobresa, acostumbrado también a todas las otras cosas, pero ¿A una sonrisa? ¿Palabras de aliento? Definitivamente no, no es cosa que se pida seguido, de hecho, conozco pocas personas que lo pidan pero conozco muchas que las necesitan.
Pero al parecer, él las necesitaba más que nadie, es más, al hacer el pedido sonrió; me llamó mucho la atención. Al terminar, por primera vez todo el vagón le dio monedas, y después de mucho tiempo le volví a dar dinero a alguien, ya que siempre preferí comprarles comida o algo para tomar.
Sigo pensando en ese chico, en su noche. Mientras yo duerma fresco y cómodo, él quizás esté en la calle o con suerte, consiguó un lugar para dormir o una palabra de aliento.
Ese momento me hizo un click, algo de lo que dijo me hizo tomar conciencia, un poco más profundo, vivimos preocupándonos y pidiendo cosas que no son vitales, que nos traten mejor, que nos den más atención o simplemente nos quejamos porque viajamos mal. Ellos no, no piden que los traten mejor porque ya están resignados y no esperan nada de nadie, no esperan atención porque todo el mundo los ignora o se aleja, deambulan como sombras por la ciudad, no se quejan de los aumentos o de lo mal que viajan, porque no tienen rumbo ni lugar a donde ir... Y él, solo pedía unas palabras de apoyo con una sonrisa.
Quice hacerlo sentir mejor, ya que siempre tengo consejos para todo el mundo, pero ¿Qué le podía decir a alguien con esa vida? Si yo nunca viví nada parecido... Y no pude decirle nada, no tuve palabras de aliento; me congelé. Se me ocurrió darle dinero ya que él quería dormir en algún lugar y bañarse, pero me imaginé que no se debe sentir bien vivir de la lástima y la gentileza, por lo que le dí el dinero y le pedí las estanpitas que tenía, esas que según él le da la iglesia de forma gratuita para que las venda o las de a voluntad... Esas estampitas que para mi no significan mucho más que arte y creencias que no poseo, pero que desde hoy simbolizan ese momento, esas palabras de aliento.
Recuerdo que dijo que en la iglesia le dan de comer y ropa que reciben de las donaciones, lo recuerdo porque le pregunté dónde quedaba tengo pensado donar varias cosas que puedo usar y que podría esperar a que se destiñan o deformen, pero no, esas personas justamente son personas, y si a mi no me gusta vestirme con ropa en mal estado, imagino que a ellos tampoco.

A veces una sonrisa y unas palabras de aliento nos hacen pasar una noche mejor, y no hay cosa material que lo reemplace. Tenemos que aprender a querer lo que tenemos, y no desear tanto cosas materiales como ese chico deseó una sonrisa y unas palabras de aliento, porque esas dos cosas valen mucho más...
Espero que este pensamiento me dure y se contagie, mi objetivo no es lograr conciencia social, ni ayuda comunitaria; solo contar un pensamiento.

A veces escucho conversaciones ajenas, en la calle, en el colectivo o en una fila de espera. Hoy mientras hacía un trámite en el gimnasio presté atención a un chico que tenía el brazo enyesado se dirigió al mostrador donde yo me encontraba y se puso a hablar con la recepcionista, indefectiblemente y como cualquier persona curiosa, atenta o chusma le preguntó qué le pasó. Pensé que gesto, porque aunque sea una extraña demostró interés, piedad o compasión por él... La charla continuó por unos minutos y el chico dijo que entro de poco le sacaban el yeso, y ella dijo igual que bueno que no está todo escrito, eso es 're grasa', queda mal.
Wow! Alguien que parecía atento acaba de caer, claro, estoy hablando de su imagen, estoy hablando de ella, la recepcionista.
Inmediatamente pensé en lo que dijo, y en el nivel de grasada de tener un yeso escrito. Yo seré muy grasa, ya que cuando me enyesaron me firmaron todo el yeso, y si me vuelve a pasar, dejaría que lo firmen, ya que nada mejor para cuando uno está lesionado que unas palabras de cariño o aliento, claro que puede quedar mal, de hecho es muy probable porque no todoa van a escribir con lo mismo y a parte, es complicado tener buena caligrafía sobre un yeso.
¿Puede ser que pensemos más en cómo queda algo a ojos del resto que en el mensaje que transmite el mismo? Si, es, de hecho hoy lo viví. Eso me demuestra como el ser humano es increíblemente dependiente... Esta vez, de la opinión del resto.
Me gustaría preguntarle a esa chica que piensa de colgar carteles en una habitación de hospital, coloridos y muy cursis, seguramente sea grasa. Pero si ella estuviera en la cama de esa habitación y no como una visita o alguien pasajero, seguro no pensaría que es grasa ni ridículo, pensaría: ¡Qué bueno, hay gente que quiere que me recupere!.
Y lo sé, porque conozco muchas habitaciones de hospital y pasé tiempo allí como paciente y como visita, y puedo afirmar que, ¡no hay nada más lindo que los carteles cursis y las palabras de aliento cuando realmente no estás bien de salud o de ánimo!

9.2.12

Me dí cuenta que en el último tiempo escribí mucho sobre 'crecer'.
Por lo cual, voy a comenzar a escribir sobre nuevas cosas!

8.2.12

A veces nos creemos tan grandes y tan fuertes que pensamos y hasta podemos llegar a estar convencidos que ya está, que ya lo conseguimos y que podemos con cualquier cosa. Por suerte y por desgracia, la vida siempre se encarga de hacernos saber que estamos equivocados.
Son esos golpes de realidad, los que parecen baldasos de agua fría, aquellos que nos despiertan de golpe y nos empapan de experiencia para luego obligarnos a taparnos con un manto de humildad.
Y como dijo Rocky, lo que importa no es lo fuerte que golpeemos sino lo fuerte que nos pueden golpear y no derribarnos, o algo así... Al caso es lo mismo, sirve de aliento; aunque no siempre sirve, de hecho, casi nunca, porque los golpes duelen igual y lo que menos queremos hacer es escuchar a un boxeador de película...
Así que habrá que hacer como siempre, asimilar todo lo más rapido posible y sonreír, no dejar nunca de sonreír...
Me dí cuenta que a veces la tristeza me trae cierto tipo de paz...

Fin del mundo.

Si es como algunos creen, este año es el fin del mundo tal como lo conocemos.
De ser así, debería empezar a sacarme las ganas de todo eso que siempre dejé para después.
Si no se acaba el mundo, habré sido felíz.
Debería extrañarte, y lo hago.
Debería olvidarte, y lo hago.
Debería mentir, y lo hago.
Y es que no sé que más hacer porque no sé que es lo que debo hacer, quizás correr, reír o hasta dormir, pero no sé qué hacer.
Debería dormir, y lo hago.
Debería hacer todo bien, y lo hago.
Debería mentir, y lo hago.
Ya se me ocurre que es lo que debo hacer, y es no hacer lo que hago, dejé para después lo que tendría que haber hecho mañana, o hacer hoy lo que supe hacer ayer.
Debería olvidarte, y lo hago.
Debería aceptarlo, y lo hago.
Debería mentir, y lo hago.
Porque sé que no me hace bien estar mal, no me sirve para curar lo que me dabas para sanar lo que supiste hacer para lastimar, y es que no tuviste la culpa, ya que no es fácil empezar con alguien así, con tantas mañas propias y con tanta historia para contar, alguien diferente pero a la vez normal.
Debería ordenarme, y lo hago.
Debería tranquilizarme, y lo hago.
Debería mentir, y lo hago.
Me pesa en la conciencia el no ayudarte ahora, pero más me pesa saber que lo que hago está bien y que cualquiera lo haría también; con tantas diferencias no se puede hacer lo que se debería con alguien similar, es que es muy difícil equiparar todo el desnivel que hay en el mar.
Debería seguir escribiendo, y lo hago.
Debería estar descansando, y lo hago.
Debería mentir, y lo hago.
Hace mucho que no hago un parate, creo que necesito descanzar un poco, tomarme un tiempo.
Es difícil tomarse algo que no tenés, ya sea porque estás muy ocupado o porque nadie es el dueño del mismo; tiempo, lo necesito pero no lo consigo, es como si todo pasara muy rápido o quizás muy lento, no lo sé, no logro distinguir cuáles son los tiempos normales para cada cosa.
Siempre me digo que tengo que hacer tal o cual cosa pero termino haciendo otra, por más que sepa qué es lo mejor y que verdaderamente me va a hacer bien, no consigo 'dar en la tecla', siempre me falta algo, la mayoría de las veces tiempo.
Tendría que aprender a administrar mejor mi tiempo, es lo más valioso que tengo y lo que más malgasto; podría también administrarme a mi mismo, mis sentimientos, mis pensamientos y mis acciones. Aunque claro, quedaría todo demasiado perfecto... ¿Será que todo buscamos complicarnos un poco las cosas?
No lo sé, y mientras pierdo el tiempo buscando la respuesta, debería estar haciendo otras cosas...
A veces seria bueno sonreír más!

Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...

Ya escribí...

Gente que lee...