11.4.14

Siento que por haber roto otro corazón por ti, tu romperás el mío, es el karma del amor.
Hoy siento tantas cosas que prefiero no sentir, desconectarme y partir; pero no puedo, ya no quiero, solo quiero arriesgarme a ti.
Quiero apostar a tus besos, a tu querer, quiero apostar a tus rezos, a tu piel.
Siento un vacío, tan dentro mío que quizás tu puedas llenar, creo que tengo un par de golpes que tu puedes curar, tengo un par de aventuras que solo contigo puedo imaginar.
No pido mucho más que amor, aunque quizás sea mucho pedir que me quieras cuando fui yo quien en su momento te dejo partir. Espero no guardes rencor por la estupidez de un niño y dejes salir al dolor para que pueda llegar el amor.
Entiendo que es más fácil vivir posando de habitación en habitación que dejarse querer tanto que no entre en tu imaginación.
Quizás todo esto sea porque sé que no va a ser, quizás todo esto sea porque todavía hay una parte de mi que no puede creer que a otros cuerpos prefieres tener antes del amanecer, y no te ofendas, pero no entiendo como con otros te quitas las prendas cuando lo que deberías dejar caer es aquella capa de orgullo que surgió hace mucho más que ayer, que caiga junto a los miedos que debes tener para no querer dejarte querer.
No dudes ni titubees si sientes que me quieres dejar entrar para luego cerrar la puerta y no dejarme escapar, sabes que lo único que quiero hacer es el bien, quererte tanto hasta hacerte enloquecer.
Siento que quiero sentir, siento que quiero vivir.

2.4.14

Armo citas con tu ausencia anhelando tu presencia, quién pudiera entender la ciencia que me explique tu carencia de interés.
Por la boca muere el pez, por la inercia cae el rey, hoy deseo tanto tu piel que no quiero tener lo que otros tienen sin merecer.

La diversión es pasajera y el vacío queda ahí, sabrá tocarte pero no sabe hacerte sonreír.
Quiero creer que no logran lo que yo logré en ti, que no escuchan otra cosas que tus suspiros, y que tus risas son más auténticas conmigo, que del frío no es tu abrigo y que no llega a ser mi enemigo.

Las mañanas son acuestas cuando se que con alguien te acuestas,  no sabes lo que duele despertar sabiendo que si miro al costado tu no estás, como cuesta saber que respondes que si a las propuestas de desvelos que te llegan solo para saciar aquel instinto animal.

Eres más que un cuerpo bonito, eres una revolución, eres un cambio dormido, eres un montón.
Espero que aunque toquen tu cuerpo, nunca puedan llegar a tu corazón.

De otros.

Espero queme llames cuando te canses de los amores baratos, de orgasmos fingidos y de falsas alegrías.
Las camas calientes de pasión nunca arderán tanto como un corazón,
solo quiero avisarte que lo que haces podrá gustarte, pero nunca va a llenarte.

De qué me sirven las horas contigo si no puedo tener tus mañanas?
Por qué les das tus noches si no valoran tu mirada?
De qué me sirve una cena contigo si hay otros en tu cama?

Y no es por envidia que escribo, sino por desidia con la que me tratas,
disculpa pero este pensamiento me mata, no puedo entender que otro tu cuerpo atrapa,
que otro recorre tu cuerpo como si fuera un mapa.

No pido mucho más que tu tiempo, no busco más que una sonrisa, no quiero otra cosa que pase la prisa con la que vives,
ser quien te de aire cuando ya no respires, ver tu mirada cuando revives.
Ambos sabemos que es imposible, como querer evaporar el mar, es tan difícil que lo quiero intentar.

Seamos realistas, sabemos que no va a funcionar, tu siempre lista cuando te han de llamar,
yo tan desesperado porque te quiero besar.
Tu con tu libertad y yo con mis celos, con tu histeria y mis revuelos.

Me cuesta disfrutar tus besos cuando se que son de alguien más.
Me cuesta pensar en tu ausencia porque sé que con alguien estás.
Me cuesta decirte lo que quiero, porque sé que no me lo vas a dar.




Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...

Gente que lee...