Desilusión, es la desilusión la que me hace escribir: el sol tenía para tí, hoy solo evita que la noche venga por mí, creía que eras mi reina y que por siempre me harías sonreír, hoy creo que no eres de la nobleza, hubiera querido que seas mi princesa.
Orgullo, es el orgullo el que me hace escribir: vas a ver que sin mi no puedes vivir, creo que exagero porque podrás respirar, pero te garantizo que las cosas se te van a complicar, ya no estaré yo para solucionar, aquellos problemas que te hacen mal.
Bronca, es la bronca la que me hace escribir: no soy de desear el mal, pero este hombre me supera, no puedo esperar a cruzarlo en alguna esquina, en algún lugar, y así poderle brindar, la paliza que se merece el muy vulgar.
Tristeza, es la tristeza la que me hace escribir: me has lastimado y se me complicará vivir, me acostumbre a la rutina que me daba la improvisación, me acostumbré a que duermas cerca de mi habitación, pero hoy no te tengo y lo escucho en una canción, pensando en nunca más, pensar que te perdí.
Esperanza, es la esperanza la que me hace escribir: tómate tu tiempo que te esperaré, todo estará bien y me olvidaré, que me has dado vueltas las cosas y ya nada puedo entender.
Amor, es el amor el que me hace escribir: volveremos, sobre esto triunfaremos y juntos venceremos, felices estaremos y ya no habrá que usar remos, no importarán los ajenos, porque tu y yo solo seremos.
Alegría, es la alegría la que me hace escribir... disculpa, no siento alegría, ya no sé que escribir.