27.8.10
26.8.10
Momento de debilidad.
Ok, ya no más.
Este fue el último momento dedebilidad que tuve, a partir de ahora las cosas van a cambiar, habrá que ponerle más actitud a las cosas.
Estoy cansado de todo, es ese cansancio el que me quita las ganas, el mismo que hace que diga basta, que le ponga un punto final a todo esto.
¿Caer? Uno cae cuando pierde la estabilidad, y voy a buscar el equilibrio para no caer más.
Tengo bastantes raspones en las rodillas, ya me quité el polvo por última vez, podré temblar, podré trastabillarme, pero ¿caer? Ya no más, éste fue mi último momento de debilidad.
Cambio momentos de debilidad por momentos de felicidad... ¿Qué tengo para dar? Nada, un par de sonrisas yun falso y gastado positivismo
A llenar los pulmones de aire, exhalar y seguir, levantar el mentón y con una mirada de superación mirar el pasado y reír.
Este fue el último momento de
Estoy cansado de todo, es ese cansancio el que me quita las ganas, el mismo que hace que diga basta, que le ponga un punto final a todo esto.
¿Caer? Uno cae cuando pierde la estabilidad, y voy a buscar el equilibrio para no caer más.
Tengo bastantes raspones en las rodillas, ya me quité el polvo por última vez, podré temblar, podré trastabillarme, pero ¿caer? Ya no más, éste fue mi último momento de debilidad.
Cambio momentos de debilidad por momentos de felicidad... ¿Qué tengo para dar? Nada, un par de sonrisas y
A llenar los pulmones de aire, exhalar y seguir, levantar el mentón y con una mirada de superación mirar el pasado y reír.
18.8.10
Dudas.
No hay peor sensación y situación que la que generan las dudas, desgraciadamente, a lo largo de nuestra vida vamos a tener que tomar elecciones constantemente, desde el momento en el cual nos despertamos hasta el que nos dormimos.
Las hay mayor o menor grado, intensidad, profundidad o el adjetivo que le siente bien a las dudas, pero lo que quiero decir es que hay algunas que nos quitan mucho tiempo.
No está bueno dudar, claro que hay veces en las cuales no podemos tomar una decisión rápidamente ya que la consecuencia de nuestros actos, hechos y palabras pueden ser desfavorables, por eso, las opciones deben ser analizadas para evitar errores, pero... ¿Qué pasa si por un día tomamos la decisión más fácil o hacemos lo que primero se nos ocurra? Seguramente nos quedaríamos todo el día en la cama, y créanme, no es para nada productivo.
En fin, yo creo que todo tiene un tiempo en la vida, si bien no sé cual es, sé que no hay que darle más tiempo a lo que no lo amerita, en este caso, no hay que dudar mucho tiempo, porque mientras dudamos la vida sigue, y quizás, para cuando hayamos tomado la decisión, ya no tenemos esa opción y empieza todo otra vez.
Es preferible mostrar seguridad y confiar -ya sea en nosotros o en la decisión que hayamos tomado- que pasarse todo el día dudando...
Nos podemos equivocar en lo que elegimos porque nadie sabe todo ni conocemos el futuro, pero hay algo que es seguro, y es que por más erróneos que hayamos estado siempre aprenderemos algo; y si acertamos, nos sentiremos mejor y nos habremos sacado una duda de encima.
Entonces...
Las hay mayor o menor grado, intensidad, profundidad o el adjetivo que le siente bien a las dudas, pero lo que quiero decir es que hay algunas que nos quitan mucho tiempo.
No está bueno dudar, claro que hay veces en las cuales no podemos tomar una decisión rápidamente ya que la consecuencia de nuestros actos, hechos y palabras pueden ser desfavorables, por eso, las opciones deben ser analizadas para evitar errores, pero... ¿Qué pasa si por un día tomamos la decisión más fácil o hacemos lo que primero se nos ocurra? Seguramente nos quedaríamos todo el día en la cama, y créanme, no es para nada productivo.
En fin, yo creo que todo tiene un tiempo en la vida, si bien no sé cual es, sé que no hay que darle más tiempo a lo que no lo amerita, en este caso, no hay que dudar mucho tiempo, porque mientras dudamos la vida sigue, y quizás, para cuando hayamos tomado la decisión, ya no tenemos esa opción y empieza todo otra vez.
Es preferible mostrar seguridad y confiar -ya sea en nosotros o en la decisión que hayamos tomado- que pasarse todo el día dudando...
Nos podemos equivocar en lo que elegimos porque nadie sabe todo ni conocemos el futuro, pero hay algo que es seguro, y es que por más erróneos que hayamos estado siempre aprenderemos algo; y si acertamos, nos sentiremos mejor y nos habremos sacado una duda de encima.
Entonces...
¿Vas a seguir dudando?
¡Jugatela!
Autodestrucción.

Todo sufrimiento es pasajero al igual que como pasa una tormenta o una enfermedad, bien dicen:
“No hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista”.
¿Qué tiene esto que ver con la autodestucción?Simple, hay veces que, cuando uno no resiste algo tiende a desmoronarse, o a destruirse.
Muchas veces, tendemos a sabotearnos nosotros mismos por el miedo que nos genera el triunfo -¿quién puede tenerle miedo al triunfo? creéanme que muchas personas.- claro que todo este proceso es inconciente, ya que nadie querría hacerse daño a sí mismo... ¿o sí?
Es decir, quién no leyó las cartas de un ex, quién no miro fotos que no tenía, quién no escuchó algo que sabía que no tenía que escuchar y quién no hizo algo que sabía que lo iba a perjudicar; El que esté libre de pecado que tire la primer piedra -de golpe no existieron más piedras en el mundo y nadie pudo tirar nada-. Pero hablando en serio, siempre tenemos alguna conducta destructiva, pardiendo de la base que el simple hecho de masticar la comida usa un instinto destructivo (¿acaso no es destructivo morder, desgarrar y romper por más que sea un alimento?).
El problema está cuando las conductas destructivas nos influyen, o mejor dicho, cuando con una conducta destructiva nos hacemos daño, ya sea físico o mental. Creo que conciente o inconcientemente nos hacemos daño un par de veces en nuestra vida.
Retomando con lo de sabotearnos y el miedo al triunfo (seguramente eso sonó raro y quedó dando vueltas por el pensamiento), una vez me dijeron que no siempre estamos preparados para triunfar, voy poner un ejemplo un tanto rebuscado para que vean: Si todos los días me hago la misma pregunta... El día que encuentre la respuesta no voy a tener nada que hacer y quizás, me sienta frustrado porque ya no tengo nada más para hacer. Claro está que, nunca nuestro problema es una sola pregunta, pero de ser así, es posible que sigamos planteandonos la misma pregunta por más que hayamos encontrado la respuesta, o sino, dudaremos de la respuesta y seguiremos buscando otra respuesta que nos satisfaga más y así sucesivamente -todo sería mucho más fácil si pudieramos aceptar las cosas como son, sin dar vueltas ni nada, decir: listo, es así y punto-.
Apliquemos el ejemplo de la pregunta a nosotros mismos, supongamos que "estar bien" es la respuesta, y la pregunta es "estar mal", nosotros seríamos la misma persona que se hace la pregunta.
Dijimos que a veces no encontramos la respuesta apropósito para no perder la posibilidad de hacernos la pregunta, y si lo reemplazamos quedaría algo así como: "A veces no estamos bien porque tendríamos que dejar de estar mal"
¿Pasa eso? Sí, muchas veces, porque creo que todos por más mínimo que sea, pensamos en el sufrimiento como algo que está bien, o si no me creen, ¿nunca se rascaron más de la cuenta cuando los picó un mosquito? o ¿nunca se quitaron una cascarita por más que duela y sangre? la respuesta es sí, todos, por más loco que suene, tenedemos a a u t o d e s t r u i r n o s.
![]() |
| ¡Cabe destacar que NO es la solución! |
Fuck off!
Definitivamente hay momentos en los cuales las cosas no salen bien.
Debo admitir que ultimamente estoy llegando a los límites de mi poca paciencia, de mi hartazgo y de mi cansancio tanto físico como mental.
Ok, partiendo de esta base, me dan ganas de mandar todo a la mierd@ (creo que me quedo corto), pero bueno, habrá que seguir hasta que el cuerpo aguante.
Y estaría bueno poder reflexionar un poco más y llegar a una solución próspera, o por lo menos a algo más profundo que mandar todo al caraj0.
¡Basta! Ahora no sale nada bueno, así que no escribo más... A escuchar música se ha dicho.
Debo admitir que ultimamente estoy llegando a los límites de mi poca paciencia, de mi hartazgo y de mi cansancio tanto físico como mental.
Ok, partiendo de esta base, me dan ganas de mandar todo a la mierd@ (creo que me quedo corto), pero bueno, habrá que seguir hasta que el cuerpo aguante.
Y estaría bueno poder reflexionar un poco más y llegar a una solución próspera, o por lo menos a algo más profundo que mandar todo al caraj0.
Unas palabras alentadoras serían:
Por más que todo esté mal, siempre puede estar peor.
(y siempre que decís eso, empeora todo, así que por las dudas no lo digo)
Voy a empezar a mirar el vaso medio lleno.
(sin olvidar que tengo medio vaso vacío y mucha sed)
Después de la tormenta llega la calma.
(sí, porque la tormenta arrazó con todo y no queda nada)
¡Basta! Ahora no sale nada bueno, así que no escribo más... A escuchar música se ha dicho.
8.8.10
Quiero, Quieres, Dicen, Digo... ¿Qué dices?
Quiero creer lo que digo, de que no te necesito y que seguro me equivocaría estando contigo.
Quiero creer lo que me dices, que quieres que me marche que no hago que tu piel se erice.
¿Quieres creerme? Créeme que puedo convencerte, soy un experto a la hora de hablar, y ya que estamos te aviso, que vengo medio fallado en eso de amar... Estoy criado a la antigua, donde el hombre siempre tiene que acompañar hasta su casa a la dama para luego esperar, que termine de abrir la puerta para luego entrar e irse a la cama a descanzar; y es que soy romántico y algo caballero, y en lo que tenga que ver contigo si quiero me esmero; soy capaz de dibujar un lucero y gritar bien fuerte que te quiero.
Pero no quiero convencerte de que estés conmigo, ya que debo agregar que soy mi propio enemigo, puedo voicotear mis proyectos y relucir mis defectos, puedo conversar con los espectros de mi paso; puedo olvidarme de ser tu enamorado.
Digo que no está bien que sea así, que me guste el amor y el frenesí, pero ya nada puedo hacer, solo escuchar y obedecer, a aquellas voces que me hablan a mí, en mi hombro izquierdo escucho por tí, y en mi hombro derecho por ella, por ella y así...
Dicen que es porque soy adelescente, y yo digo que es porque soy inconciente, porque por más que crea yo lo sé, que no sé qué tanto me quieres y lo quiero comprender, porque quizás de esa forma logre ver, que no necesito noche, tan solo besar tu piel.
Y dicen que me han visto cerca, tal vez lejos, del corazón tuyo; dicen que siempre vendo chamuyo y que solo conozco el orgullo; dicen que fue por eso, que hoy no soy tuyo.
Y yo digo, que todo el tiempo que pasó fue testigo, de que quería tus abrazos de abrigo y de que a tí te quería - o quiero, no sé- aquí conmigo.
y tú ¿Qué dices?
5.8.10
Podría.
Podría dejar de escribir y dejar que esta oración termine aquí, podría también dejar de pensar y que los versos salgan sin rimar.
Y podrías estar bien, podrías estar conmigo y de hacer frío tener de abrigo un abrazo, ir caminando juntos paso a paso y de las cuentas pendientes hacer un repaso. Tener todo no será nada, porque no tendrás lo que más anhelas, y se iran apagando las velas e irán aumentando las penas.
Disculpa si sueno agresivo o de carácter creído, es que sé que en una semana recuperaría el tiempo perdido y podrías ser muy muy feliz, tengo motivos para creerlo y pensar que es así; podría regalarte tantas estrellas que no te acordarás cómo se llama cada una de ellas, y no tendrás espacio en tu habitación, donde guardar mis poemas de amor, y ni hablar de tu corazón, la primavera siempre sería tu estación.
¿Sábes por qué no es así? Por los miles de errores que cometí, por todas las locuras que creí y por los momentos que viví, pero creo que sobre todo es por tí, porque creo que no eres para mí.
Se me ha subido el ego a la cabeza, a veces pienso que solo me sienta bien una princesa, como si yo fuera de la nobleza... Calculo que todo es obra de la tristeza.
1.8.10
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...



