La calma que antecedía solo vaticinó lo que sucedió.
Se fue todo de las manos por la inestabilidad, que difícil es hacer malabares cuando ya no das más, tus reflejos no están despiertos, tus palabras no están claras, a veces solo recibes patadas.
No logro enfocarme, lograr la maravillosa combinación de palabras para terminar la discusión, realmente estoy enojado, realmente siento mucho dolor.
Llegó la tormenta, llegó el dolor.
Caen las palabras cual gotas para limpiar lo que quedó.
No es fácil escribir y pensar, no es fácil sentir y masticar toda esta angustia difícil de tragar.
No es fácil escribir y pensar, no es fácil sentir y masticar toda esta angustia difícil de tragar.