No es que ya no me intereses pero es la hora de dormir, es por eso que me cuesta ponerme a escribir, pero me tomo un instante para hablar un poco de tí.
Sabes que te quiero y que quiero serlo todo para tí, tu protagonista, tu héroe, tu villano; tu actor, tu poeta y tu doctor, pero me cuesta ser perfecto por no ser parecido a dios, solo soy el que creo ser, el que quiere ser todo lo que desees tener.
Y no tengo mucho ni poco, aunque solía tener un corazón roto que hoy tiene cicatrices de lo que me pasó y tu amor curó, serán aquellas mismas las que me recuerden como es este juego del amor, donde nos involucramos tanto que a veces sentimos dolor, y es normal princesa, no sufra usted por mí, que aprendí que sin dolor no sería amor, así que lo uso como excusa para que me tenga que cuidar.
Si tu niñes no me enternece no está mal por más que pese, creo que ya crecí, pero te espero aquí, junto a tí, listo para enseñarte lo que alguna vez aprendí, tenme paciencia que no soy el mejor, no tengo guía ni manual para el amor, solo quiero cuidarte y darte calor, no malinterpretes, quiero tocar tu corazón.
No soy el más dulce porque no me gusta empalagar, después de todo el chocolate amargo tiene un gusto sin igual; no hay inocentes ni culpables, solo vidas y recuerdos diferentes y pensamientos incaptables, nuestros gestos amables y un par de cerebros sin cables.
No te alarmes, no cambié ni te cambiaré, sigo eligiendo tu risa y tu prisa por llegar tarde, no te preocupes, si me corto no me arde si me besas después, llora un poco y me tienes a tus pies, pero no abuses que no está bien darle un mal uso a las lágrimas que deben ser de felicidad, por más dura que sea la realidad tienes que aguantar, que no hay que esperar que termine la tormenta, sino hay que salir a bailar y sentirnos vivos cuando las gotas mojen nuestros rostros una vez más.
Te necesito junto a mí, cerca, tan cerca como sea posible, que tu amor es mi fusible y tus besos mi combustible; te quiero aquí, tan simple y tan compleja que no sé que haría sin tí.
26.9.11
Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...