Multiple Choice.
En un día podemos tomar aproximadamente 100 decisiones, o por lo menos eso creo yo, la verdad nunca me las puse a contar pero partiendo de la base de que cuando nos despertamos tenemos la primer decision entre seguir durmiendo o arrancar nuestro día, tenemos una idea.
Muchas veces esas pequeñas decisiones como despertarnos o seguir durmiendo un rato más pueden hacer que tengamos un excelente día o un día para el olvido, quizás si nos quedamos durmiendo nos perdemos de una oportunidad única o quizás si salimos a la calle nos perdemos. El punto es que cada decisión que tomamos puede hacer que nuestra vida tome un camino inesperado o transite por donde queremos, claro está que si vivimos pensando en esto y pensamos cada decisión como si fuera la última tenderíamos -me imagino- a volvernos locos, y en nuestro afán por elegir la mejor, terminariamos sin elegir ninguna porque el tiempo pasa.
Y el tiempo es un factor muy importante a la hora de tomar decisiones, ya que este influye directamente. Muchas veces 5 minutos es una eternidad o un día no alcanza, hay elecciones que son momentaneas y otras que se meditan, todo depende de la oportunidad y la urgencia que merezca el asunto. Claro está que no siempre es lo mejor tomarse mucho tiempo para pensar ni muy poco como para imaginarse el futuro, esto nos lleva directamente a creer que no hay una medida exacta, y a mi entender, es así pero supongo que sí existe una cantidad de tiempo aproximada, la que tardamos en elegir.
Entonces en nustra decisión influyó el tiempo y la circunstancia en la cual decidimos, a su vez, nuestro pasado también influye ya que si pasamos por un lugar donde nos tropezamos, inmediatamente pensaremos en no volver a pasar por ahí por ejemplo. Lo que nos dice que basamos una gran cantidad de decisiones en experiencias pasadas; se me ocurre que es algo loco, ya que tomamos una decisión del futuro pensando en el pasado, y esa elección quizás nunca se tomó, o por lo menos, no en las mismas circunstancias y eso hace que todo el resultado pueda cambiar. Lo estudié en Lógica.
Se van sumando factores que hacen que tomemos determinada elección, a ellos les podemos sumar, nuestro estado anímico, comentarios que nos han hecho, experiencias basadas en otras personas, el tiempo, y así un centenar de factores que nisiquiera uimaginamos pueden influir en nuestra decisión, sería fisicamente imposible analizar cada uno de ellos en relación al interrogante que se nos presenta.
Todo esto me lleva a pensar, creo que ningún ser humano "sano" toma decisiónes para que le vaya mal. Me gusta creer que todos hacemos las cosas para nuestro bien esperando que salgan como queremos o como planeamos para luego disfrutar de los frutos que cosechamos, lo que me deja una reflección bastante positiva que es más o menos así: No importa si el resultado no fue el esperado o el deseado, ya que al momento de tomar una decisión siempre escojemos la que más nos sienta y de alguna forma parcial nos da una idea de que todo va a salir bien. Partiendo de esa base, no hay que lamentarse por decisiones mal tomadas o resultados adversos, ya que al momento de elegir creímos que esa opción era la mejor por sobre el resto.
Y para cerrar; constantemente estamos a prueba, tomamos decisiones que pueden ser claves y que seguramente repercutirán en varios aspectos de nuestra vida, pero los caminos más cortos o fáciles no nos asegurarán nuestro objetivo, nosotros somos los que nos aseguramos llegar si lo intentamos y hacemos las cosas lo mejor posible sin guardarse nada para después. Solo así tomaremos las decisiones correctas.
Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...