22.1.11

Basta de derramar sal sobre la carne, no es por hipertensión, es porque arde.
Las heridas abiertas se deben cerrar, es absurdo volverse a lastimar.
Pero no, no podemos, tenemos esa debilidad, poseemos esa habilidad para causarnos dolor; por más que no nos lastimemos, todo va perdiendo el color.

Lo que duele no es el cuerpo, sino el corazón.
¿Cómo ponerle una sonrisa a algo que no tiene dientes?

Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...

Ya escribí...

Gente que lee...