28.9.10

Vaca.

Es la primera vez que escribo desde que volví, o mejor dicho, nunca volví.
Creo que mi corazón quedó allí, entre la nieve pero no desde mi viaje, sino desde el momento que me dejaste con mi equipaje.
Hoy vuelves, más inoportuna que nunca, llegas cuando yo me estoy por ir con ella, tan bella que te opaca, su mirada se clava en mí como una estaca que me ata al suelo, pasé diez noches de desvelo y me conformaba con oler su pelo.
Y no es a tí a quién te escribo, sino a ella, pero empiezo por el fin para volver a empezar, aunque me cuesta y tengo miedo de volverme a equivocar.
Y ahora, que te hablo a tí, quiero que sepas que por ti sonreí, que las noches que pasé acostado, fueron gratas estando a tu lado, y muchas gatas maullaron, pero este gato estaba castrado, y quizás no sea una metáfora tierna, pasa que hoy escribo como un hombre de la caverna.
Tan básico que escucho dentro mío, tan bruto que solo te quiero besar.
Y no soy de ser seco ni de desconfiar, lo que pasa es que estoy lastimado y quien me intentó curar, solo causó daño, no logró reparar; solo logró ahuyentar a un tierno niño indefenso que se cansó de tropesar.
Y hoy soy libre, o mejor dicho no es tan así; pero debo admitir que me acostumbre al frenesí, pero creo que todo puede cambiar, si me das tiempo y me quieres ayudar, creo que en ti puedo confiar pero prefiero tomarme mi tiempo para volar, prefiero empezar caminando e ir juntos a la par.
Me cuesta soltar un te quiero, y me cuesta agarrar tu mano, pero te puedo garantizar, que una vez que la tome no la voy a soltar; y es que ya me cansé de tomar bebidas que me hacen divagar, prefiero beber de tu boca y acostarme a  descanzar.
Cuando un caballo corre libre cuesta domarlo para cabalgar, pero una vez domado puede llegar a asombrar, lo fiel que se vuelve aquel animal.
te pido disculpas por las lágrimas que derramaste, quiero que sepas que muchas de sus huellas borraste y que hoy son tus besos los que describo en mis versos, y es tí a quien confieso que tengo un poco de miedo y que me cuesta soltarme, espero que me entiendas aunque sé que a tí podré acostumbrarme, espero poder brindarte mi cariño y que puedas conocer a este niño que no quiere hacerte mal; pero a veces se confunde y no sabe que hacer, a veces solo necesita tus besos y a nadie más ver.


Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...

Gente que lee...