No tengo nada y lo tengo todo; no necesito nada, pero te necesito a tí.
Es que es así, no tengo temores, no tengo dudas ni tengo temblores; no tengo nada más que estas ganas locas de estar junto a tí, todo desaparece si se que estás ahí.
No me queda nada, ya todo lo perdí, regalé besos y sonrisas que fueron raptadas por las brisas, no tengo trofeos en mis repisas y nunca asistí a las misas; para tí no tengo prisas, esperarte es una de mis premisas. No me quedan más que las ilusiones gastadas de un corazón con varias cicatrices marcadas, cansado de soñar me despertaba para esperar una vez más que el sol me separe de la noche donde volvía a esperar para ser juguete prestado del que después no se iban a acordar.
No me quedan ya las mismas energías, no me quedan ya las mismas alegrías; porque hoy renovaste mi ser, le pusiste tu chispa al atardecer, a la mañana y al anocheser, no te das una idea lo que me haces ser, creo que en vez de volverme más viejo el tiempo me hace rejuvenecer, es que me tienes como un niño esperando para ver aquella princesa que sueña con tener.
No tengo reinos, tronos ni una torre de Babel, solo tengo una sonrisa y un par de rosas de papel; no tengo mucho, pero te lo regalo todo a tí, lo compensaré con mi tiempo para hacerte sonreír, si necesitas verme no lo tienes que pedir, seguramente ya esté esperando en tu puerta para salir, si te sientes sola y no me ves ahí no te preocupes que siempre estoy contigo, prometo ser tu abrigo en las noches de frío.
No tengo una docena de caballeros a mi orden, pero tu tienes a este caballero a tus pies. No tengo una guarda imperial, pero tu me tienes para cuidarte de cualquier mal.
Si te fijas en mi mundo no hay tiempo para tí, pero descuida, porque cuando estoy contigo me llevas a tu mundo donde el tiemop no corre para mí; la paz, la tranquilidad y la felicidad recorren el espacio a donde me llevás, no me preguntes donde queda porque no lo sé en verdad, solo sé que está entre tus brazos, muy lejos de la soledad.
No tengo nada, es cierto, pero todo es para tí.