Quiero regalarte una frase: "¿Sabes?, ahora siento la necesidad de escuchar tu voz."
Podría reemplazar el verbo escuchar por conocer, podría también, reemplazar tu voz por tu risa y mis manos podrían ser la brisa que acaricia tu rostro; podría si quieres, disfrazarme de monstruo y espantar todos tus miedos.
Quizás la palabra adecuada sea ganas y no necesidad, probablemente rime mejor con la palabra más pero creo que necesito escuchar, para saber cómo se pronuncian las sonrisas que me das.
Usé una pregunta para que prestes atención, hubiera usado signos de exclamación, pero nunca te habrías imaginado que te canté una canción. Si quieres puedo regalarte la continuación de esa pregunta, porqué podría ser ¿sábes que no sé como haces para tener paciencia tanta paciencia junta? y tu respuesta sería sí, porque crees que soy impaciente al igual que mucha gente, puede que sea así, no me gusta esperar, y más cuando sé que algo bueno va a pasar.
Quiero que llegue, quiero que llegues ya, quiero ese instante y quiero despertar sabien que ese es el día donde me vas a mirar, imagino que será un momento especial, creo también que será algo común, nada peculiar, disculpa que piense así, es que estoy acostumbrado a que las cosas sean así, a que las brujas se vistan de princesas y a que los ogros encanten mientras las aves canten.
Si me permites, quiero regalarte una de mis sonrisas, quiero darte arte y si supiera, me gustaría cantarte. Si estás alterada yo puedo calmarte, si estás triste prometo alegrarte; si necesitas que te cuiden, me ofrezco a mimarte y si tienes frío, estaré para taparte.
Estoy aquí, lejos tuyo, esperando que todo no sea igual que siempre y que no seas igual que toda la gente, probablemente esas palabras rimen pero quizás no les encuentres sentido. No te conozco, no conozco tu olor, el sonido de tu risa ni de tus ojos el color, pero existe la probabilidad, de que crea conocerte, de que creas conocerme y de que me quieras conocer aún más, podríamos conocernos para evitar que siga volando mi imaginación, no sé tú, pero yo ya te imagino dibujando un corazón.