Creo que cuando no podemos tener algo, y lo necesitamos, o lo queremos para determinada cosa, tenemos que buscar un reemplazo, ya que quizás algo que tenemos o que podemos tener con facilidad, no puede dar la misma satisfacción, o quién sabe, más.
Una buena forma de "conformarnos" con lo que tenemos en pensar, que podríamos no tenerlo y en cómo sería nuestra vida sin ello, en cómo nos las arreglaríamos y en los "problemas" que nos traería no tenerlo y cuando nos demos cuenta de eso, vamos a apreciar lo que tenemos.
Muchas veces, por no apreciar lo que tenemos, lo perdemos. El no darle valor a las cosas hace que nos comportemos como si no nos importara -y es que en algún punto, se puede decir que no le damos valor porque no nos importa-. Dicen que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, pero ¿por qué esperar a perderlo para saber lo que teníamos?
Y no lo digo porque crea que domino ese tema, ya que muchas veces quiero lo que no tengo y no valoro lo que tengo, pero ultimamente, me estoy dando cuenta que valorando más lo que antes me era indiferente, estoy sonriendo más y sacándole más provecho a las cosas.
"Si le pedís peras al olmo, probablemente no te las dará, si le pedís moras a un árbol de moras, seguro las vas a tener... Y si era una tarta de peras la que querías hacer, por qué no probar con la de moras, quizás sea más rica y guste más."
A tenerlo en cuenta...