Trato de sacar lo que tengo dentro pero me cuesta expresar todo esto que siento y que me hace callar.
Trato de no pensar, pero por más que quiera no puedo escapar, corro y corro sin moverme del lugar.
Quiero abrir los ojos y despertar, que vengas a abrazarme y que me digas que me vuelva a acostar, que todo fue un mal sueño y que en unas horas el sol saldrá, pero me siento indefenso y pequeño si no estás.
Fuerte, tengo que estar fuerte para todos, para ser un soporte, pero no creo que ningún problema aporte, y si sigo así no creo que pueda mantener el porte. Pocas cosas logran que me reconforte, siento que ya estoy perdiendo mi norte.
Y las melodías están vacías, y las palabras sin rima, por más que haya sol está nublado mi clima y poco a poco voy cayendo de la cima; y temo que no estés para agarrarme sin que logre rasparme, pasa que este fuego empieza a quemarme y mi cabeza va a estallar, todo en pedacitos comenzará a volar, y esas ideas locas se podrán escapar.
Nunca supe tocar mi guitarra desafinada que no para reclamar que nunca tuve tiempo suficiente para hacerla cantar, y eso me recuerda, que nunca fueron suficientes las veces que tus oídos escucharon que de mi boca salga la palabra amar, quiciera hacerte una canción bonita y así juntos cantar, pero temo que solo podremos comenzar a tararear algunas de esas canciones de cuna que me solías cantar.
Y es angustia lo que siento por no ser el mejor, y pensar que soy un mal hijo me da pavor, por eso pido perdón, porque a pesar de todo, nunca pude decir que cambié y que soy mucho mejor.
