29.3.10

Hay versos que se me escapan de los bolsillos, hay rimas que flotan en los pasillos y por las noches escucho grillos que no paran de cantar. Otra vez estoy sobre mis pies queriendo despegar, pero ya no me preocupa porque estoy acostumbrado a soñar. Dejo de preocuparme y empiezo a disfrutar, que el sol está llamando y mi cama está llorando porque no quiero dormir más.

Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...

Gente que lee...