Siento que por haber roto otro corazón por ti, tu romperás el mío, es el karma del amor.
Hoy siento tantas cosas que prefiero no sentir, desconectarme y partir; pero no puedo, ya no quiero, solo quiero arriesgarme a ti.
Quiero apostar a tus besos, a tu querer, quiero apostar a tus rezos, a tu piel.
Siento un vacío, tan dentro mío que quizás tu puedas llenar, creo que tengo un par de golpes que tu puedes curar, tengo un par de aventuras que solo contigo puedo imaginar.
No pido mucho más que amor, aunque quizás sea mucho pedir que me quieras cuando fui yo quien en su momento te dejo partir. Espero no guardes rencor por la estupidez de un niño y dejes salir al dolor para que pueda llegar el amor.
Entiendo que es más fácil vivir posando de habitación en habitación que dejarse querer tanto que no entre en tu imaginación.
Quizás todo esto sea porque sé que no va a ser, quizás todo esto sea porque todavía hay una parte de mi que no puede creer que a otros cuerpos prefieres tener antes del amanecer, y no te ofendas, pero no entiendo como con otros te quitas las prendas cuando lo que deberías dejar caer es aquella capa de orgullo que surgió hace mucho más que ayer, que caiga junto a los miedos que debes tener para no querer dejarte querer.
No dudes ni titubees si sientes que me quieres dejar entrar para luego cerrar la puerta y no dejarme escapar, sabes que lo único que quiero hacer es el bien, quererte tanto hasta hacerte enloquecer.
Siento que quiero sentir, siento que quiero vivir.