Ciertamente puedo dormir tranquilo, no debo revisar varias veces lo mismo, confío en que si la puerta está cerrada no entrarán los fantasmas, confío en que si la ventana está cerrada no entrara el frío, confío en que si giro solo una vez en mi cama bastará para estar cómodo.
No tengo problemas con las fechas, ni con los números, ni con las palabras; diferencio los colores, los sabores y los olores.
Solo me basta con un beso para sonreír y con una respuesta para no insistir, pero no por ello soy mejor. Tengo lo mismo que él, solo que no lo expreso, está dormido dentro mío.
Todo cambia si no estás, todo se da vuelta si miro atrás y veo tu espalda alejándose, perdiéndose entre la gente, distante.
No puedo dormir tranquilo si no estás, debo revisar las puertas porque los fantasmas del pasado pueden entrar a gritarme tus susurros al amar, debo revisar la ventana porque si entra el frío no estarás en la cama para calentarme una noche más, es por ello que no paro de girar, ninguna posición es cómoda si tu calor no me abriga, ni hablar de las veces que me tengo que acomodar si me falta tu cabeza en mi pecho cuando mis ojos voy a cerrar.
Ya no recuerdo qué día fue ayer, ni hoy, no difiero las fechas, para mi siempre será aquel día que te fuiste, no puedo superar tu partida. Solo sé contar hasta cien, ni más ni menos, en el mismo orden una y otra vez, ¿será por las veces que me pregunté si con él estás bien?
Si me cruzo con alguien me cuesta expresar, lo que estoy sintiendo, lo que me trae tan mal. Es tan difícil plasmar con palabras los momentos que cruzan mi mente al intentar hablar, me quedo tildado en tu sonrisa y ya no sale nada más que un suspiro melancólico que pide por vos una vez más.
Las cosas perdieron su color, la única gama que reconozco es la del gris.Ya no puedo diferenciar si algo es dulce, todo por culpa del sabor que quedo en mi labios después de besarte, hoy todo me sabe a sal. Ya nada huele igual, mi casa huele a nostalgia y a tu perfume mi placard, es que nunca te llevaste tu ropa, nunca quisiste regresar.
No me conformo con un beso, necesito más, me estoy muriendo de a poco, creo que voy a explotar, ya no sonrío y no puedo creer si me respondes que no me quieres ver, es por eso que te preguntaré una y otra vez si quieres venir conmigo a tomar el té.
Hoy no soy mejor ni peor que él, tampoco cierro la puerta por si quieres regresar y dejo las luces prendidas para que me puedas encontrar dando vueltas en la cama otra noche más...
27.8.13
Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...