Me dí cuenta que no puedo más, que todavía no empezaron los desafíos y ya no quiero más. No me puedo rendir porque no tengo con qué pero tampoco puedo seguir por que no sé a dónde. Estoy cansado de ver como todo lo que logré construir algún día se desmorona, todos los logros y metas quedaron atrás. A veces siento que no tengo pasta de campeón y que no quiero más brillo en la sonrisa.
¿Por qué son tan difíciles las cosas? No puedo creer como pasa todo, de repente nos caemos y cuando queremos darnos cuenta ya estamos en el fondo.
Me resigno a creer que dejé de creer en mí, en que me doy por vencido y que me perdí.
Las cosas me superaron, cuando quise actuar era tarde, ahora tengo un montón de pedazos de lo que algún día supo ser y poco tiempo para improvisar algo y seguir.
Me tocó perder con las de ganar, pero esto acaba de empezar...
Otra mirada al mismo mundo donde vos vivís...